Del miércoles, 23 al martes, 29 de julio de 2014. Horario: Miércoles 23, Jueves 24, Viernes, 25, Domingo 27, Lunes 28 y Martes 29 a las 21,00 horas. Sábado 26 a las 20,00 y 22,30 horas.

Lugar: Santander. Teatro CASYC.

Argumento

El Padre José María es un sacerdote católico de gran carisma, que probablemente esté llamado a mayores responsabilidades. Es querido y admirado por los feligreses de su Parroquia situada en uno de los barrios más elegantes de la ciudad y comparte sus tareas como tal con un programa de televisión semanal en el que se debaten los temas de actualidad en la Iglesia. Debates que le gusta preparar con un dialogo abierto al final de sus misas.  Dotado de un gran sentido del humor y una fina ironía, Entre sus aficiones está la degustar los buenos vinos que sus adinerados parroquianos le obsequian.

Representa y cree en los valores y criterios tradicionales de la Iglesia lo cual no le hace impermeable a las cuestiones y demandas que desde la sociedad e incluso desde los sectores más progresistas de la Iglesia se están planteando. Es, digamos, un sacerdote de talante y  pensamiento abierto a pesar de su edad…. Pero hasta un punto. O hasta unos puntos suspensivos!!!

La aparición del joven Tomás de la Casa, un seminarista apasionado y rebelde va a trastocar muchas cosas en la Parroquia de Nuestra Señora dando lugar a un enfrentamiento que llevará al espectador de la risa a la ternura durante toda la función.

Una obra estrenada en Broadway en 1980 cosechando premios tan importantes como el del Círculo de Críticos (Critics Circle Awards). En Londres en 1982, sirviendo el éxito de crítica y público a un joven Rupert Everett para consagrarse como actor. En Paris con el título de ¨L´Affrontement¨ (donde recibió el Premio Moliere) con Jean Piat como protagonista entonces y como director en su versión actualmente en cartel en el país vecino. Ha sido repuesta en numerosas ocasiones en todas las ciudades del mundo por las que ha pasado.

No cabe duda que la figura del actual Papa Francisco hace que el contenido de esta comedia,- tan llena de humor e ironía, como de situación, texto y pensamiento-, cobre una vigencia y un interés renovado.

Constituye todo un duelo interpretativo y un espectáculo con mayúsculas por la calidad y profundidad del texto, así como por el humor y la ironía con el que se desarrolla y por la cuidada y ambiciosa puesta en escena.