La Asociación Cultural Bosques de Cantabria concluye su participación en la edición 2017 del Plan de Voluntariado Ambiental del Gobierno de Cantabria (PROVOCA) tras llegar a reunir sus actividades a casi 800 personas, un dato que la convierte por quinto año consecutivo en la entidad que más voluntarios ha congregado dentro de este programa.

La participación de este año se cerró el pasado 2 de diciembre, con una “histórica” actuación en Castro Urdiales en la que se produjo el hallazgo de una moneda de Napoleón III, fechada en 1853, que fue puesta a disposición del arqueólogo Pedro Rasines, presente en la actividad, para su posterior entrega a la Consejería de Cultura.

La actividad estaba dirigida a mejorar las condiciones ambientales del arroyo Aranzal a su paso por el Chorrillo y en ella participaron casi 50 voluntarios.

Fruto de la misma se plantaron en la ribera del arroyo 40 nuevos árboles autóctonos y se retiraron 400 kilos de basura de su cauce y orillas.

A lo largo del año Bosques de Cantabria ha desarrollado once actuaciones, incluidas dentro del PROVOCA, por nueve localidades de Cantabria: Castro Urdiales, Colindres, Laredo, Liendo, Medio Cudeyo, Ramales de la Victoria, Santa Cruz de Bezana, Santillana del Mar y Soba, ha recordado la entidad en un comunicado.

Estas actuaciones han tenido por objeto organizar grupos de voluntarios ambientales para desarrollar actuaciones de mejora ambiental en temas tan variados como la reforestación, la eliminación de especies invasoras, la construcción y colocación de cajas nido, la recogida y siembra de semillas de árboles autóctonos, la señalización de itinerarios en la naturaleza o la eliminación de residuos en ríos y marismas, entre otras.

Más allá del valor simbólico de las actuaciones organizadas por Bosques de Cantabria, con ellas se han conseguido algunos resultados “cuantificables”, como 300 árboles autóctonos de gran porte plantados; 3,5 toneladas de residuos retiradas; 6 de plantas invasoras eliminadas y 2.000 semillas de especies autóctonas sembradas.

En todas estas actuaciones no han faltado pequeños itinerarios interpretativos para facilitar a los voluntarios el conocimiento sobre el terreno de las características y especies más representativas de los diferentes espacios naturales en los que se han desarrollado estas actuaciones: bosques atlánticos, bosques de ribera, encinares cantábricos, dunas, marismas, ríos o parques periurbanos.