El grupo de investigación de Tecnología de la Construcción (GITECO) de la Universidad de Cantabria desarrolla, desde hace poco más de un año, un proyecto conjunto que tiene como objetivo investigar sobre los pavimentos urbanos y las cubiertas de los edificios para su adaptación al cambio climático y mejorar la sostenibilidad de los mismos.

El proyecto, denominado ‘Superficies Urbanas Permeables, Resilientes, Inteligentes y Sostenibles (SUPRIS)’, se lleva a cabo en colaboración con el Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente de la Universitat Politècnica de València (IIAMA-UPV), y está financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), ha informado la UC en nota de prensa.

Según el coordinador en la UC del proyecto, Jorge Rodríguez Hernández, su “meta”, es desarrollar una superficie urbana que ofrezca las cuatro características fundamentales: permeabilidad, resiliencia, inteligencia y sostenibilidad. Para ello, se trabaja con superficies permeables, esto es, firmes permeables y cubiertas verdes, cuyo principal ‘hándicap’, hasta ahora, era su menor aplicación y conocimiento.

El investigador ha explicado que en la UC están trabajando fundamentalmente en el análisis de la resiliencia de los materiales de construcción que se emplean para los firmes permeables, es decir, en su capacidad para recuperar su estado inicial cuando ha cesado la perturbación a la que han estado sometidos. Estos materiales permeables pueden ser adoquines en la superficie, arrocillo en la base, geotextiles de distinto tipo que ayudan a filtrar los contaminantes, y subases granulares e …

granulares en las que se están probando también áridos siderúrgicos como las escorias. Así, el objetivo fundamental del proyecto SUPRIS es llevar estos materiales a los límites últimos para ver si son capaces de garantizar esa funcionalidad en eventos extremos de precipitaciones y temperatura.

“No queremos sólo comprobar que el pavimento es capaz de infiltrar la escorrentía de una lluvia de periodo de retorno de 50 años, sino que queremos probar qué ocurre con una lluvia de periodo de retorno de más de 500 años. Ver si el pavimento sigue siendo permeable, ver qué problemas de colmatación podríamos tener…”

Hasta el momento, aún sin concluir el proyecto, se están obteniendo resultados que “permiten garantizar que estas soluciones son incluso más resilientes que los pavimentos convencionales que estamos acostumbrados a usar en las ciudades”, señala el investigador. “Con el cambio de la dermis urbana y un mayor empleo de pavimentos permeables y cubiertas sostenibles, lograríamos no sólo mejorar la sostenibilidad de las ciudades, sino también su adaptación al cambio climático”, concluye Rodríguez.

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