Una vez que la época de verano está próxima a finalizar es el momento en el que la empresa de mantenimiento y limpieza contratada tenga la oportunidad de demostrar su profesionalidad, ya que es un temporada de cambios de los empleados, por vacaciones o reemplazos, como también una notable disminución de la actividad en las instalaciones de los clientes.

Por ello conviene recapacitar sobre cómo ha sido el servicio de limpieza en estos meses. En el caso de no haber sido adecuado, se debe plantear cambiar de empresa de limpieza.

Debemos fijarnos en los siguientes aspectos:

Trabajos realizados

Como adelantábamos, en verano es habitual que se produzca una disminución en la actividad del cliente. Por ese motivo, el servicio de limpieza en los meses de menor actividad debe destinar una parte sustancial del tiempo a realizar trabajos de limpieza a fondo.

De esta forma, las instalaciones estarán perfectas al regreso de vacaciones, y preparadas para que la limpieza pueda soportar el ritmo del resto del año.

Reemplazo de empleados/as

Las personas que realizan a lo largo del año la limpieza de nuestras instalaciones se habrán ido de vacaciones. Se debe analizar qué tal ha ido el reemplazo, y en concreto, los siguientes puntos:

  • La empresa de mantenimiento y limpieza ha enviado a los empleados/as sustitutos.
  • La empresa de limpieza ha explicado claramente a los empleados/as sustitutos los trabajos a realizar (cómo limpiar ventanales, limpiar la moqueta, etc) horario, forma de acceso, etc.
  • La empresa de limpieza ha organizado una sesión de acompañamiento a las instalaciones del cliente, preferiblemente con la persona que se va a ir de vacaciones, para que esta le pueda transmitir a su sustituto/a los detalles de los trabajos a realizar y las preferencias del cliente en el día a día.
  • La empresa de limpieza nos ha avisado de que iban a venir otras personas en sustitución de vacaciones.