La cuarta edición de la carrera solidaria ‘Viesgo Night Race‘, que este año introduce la novedad de marcha, volverá a iluminar el próximo sábado 4 de noviembre las calles de Santander, en las que se espera congregar a unos 2.000 corredores de todas las edades para compartir una jornada deportiva, familiar y solidaria en la que de nuevo se recaudarán fondos a favor del Banco de Alimentos de Cantabria.

Los detalles de la carrera los han presentado este viernes en rueda de prensa el concejal de Deportes de Santander, Juan Domínguez; Elena Iglesias, del departamento de Comunicación de Viesgo; Sandra Nozal, de Innevento Sports, y María Calvo, en representación del Banco de Alimentos.

La carrera nocturna regresa un año más a las calles de Santander con el objetivo de promover los valores del deporte en familia y la solidaridad entre todos sus participantes. De nuevo, su característica más destacada será la linterna frontal que portarán todos los corredores y con la que iluminarán las calles de la ciudad a su paso.

Junto al componente deportivo y familiar, esta carrera nocturna persigue un objetivo solidario, ya que los 5 euros que cuesta la inscripción de los participantes mayores de 12 años se destinarán íntegramente al Banco de Alimentos, que además contará con un punto de recogida de fondos y alimentos no perecederos el día de la prueba.

El Banco de Alimentos ha estado presente desde la primera convocatoria de la carreta, que en sus tres ediciones anteriores ha contibuido aportando al mismo más de 2.500 kilos de alimentos y cerca de 18.000 euros.

Tanto el concejal de Deportes como la representante de Viesgo han animado a los santanderinos a participar en este cita, que aúna el aliciente de practicar deporte en familia, con el apoyo a una causa solidaria y con el atractivo de las linternas que se repartirán entre los corredores, un espectáculo, tanto para participar en él, como para presenciarlo como público.

Según Iglesias, todo ello hace de la Viesgo Night Race una carrera diferente de otras citas, en la que cada corredor suma su energía para conformar entre todos un haz de luz que recorre la ciudad.