La vicepresidenta de Cantabria y consejera de Universidades e Investigación, Medio Ambiente y Política Social, Eva Díaz Tezanos, ha participado este sábado, junto a 90 voluntarios del Plan de Voluntariado y Educación Ambiental del Gobierno de Cantabria (PROVOCA), en la reforestación del entorno de la cueva de Altamira.

Una actividad en la que también han participado el alcalde de Santillana del Mar, Isidoro Rábago, el director general de Medio Ambiente, Miguel Ángel Palacios, la directora del Museo de Altamira, Pilar Fatás, el director del Centro de Investigación del Medio Ambiente (CIMA), Jesús García, y el presidente de Bosques de Cantabria Clemente Rasines.

Promovida por la Asociación Cultural Bosques de Cantabria, la iniciativa ha consistido en plantar casi un centenar de ejemplares de árboles autóctonos, procedentes del vivero forestal de Bosques de Cantabria.

Se trata de fresnos, alisos, robles, avellanos, arces, encinas y sauces, las mismas especies arbóreas que existían en la zona cuando la cueva de Altamira estuvo habitada. Es la primera vez que se hace una actividad de este tipo en nuestra región.

Díaz Tezanos ha recordado que el entorno de Altamira es “uno de los escenarios más fascinantes de la historia”, donde hace miles de años los antiguos habitantes dejaron impresas en las paredes de estas cavidades “su sabiduría en una pintura de una calidad artística inimaginable que nos ofrecen una fotografía del mundo en el que vivían”.

Asimismo, ha añadido que la regeneración paisajística que se ha llevado cabo con esta iniciativa “ayuda a garantizar la protección de esta joya de la prehistoria, pues sirve para proteger el microclima que favorece su preservación”.

La plantación, en la que ha colaborado el Museo de Altamira, responde a un cuidadoso diseño que pretende aunar criterios de conservación para la cueva y de adecuación paisajística del entorno. Además, los voluntarios han realizado una visita al interior de la neocueva y al museo de Altamira, acompañados por unos guías que les han facilitado la posibilidad de descubrir cuáles eran las condiciones ambientales y el paisaje de este lugar hace decenas de miles de años.