El maestro Krzyzstof Penderecki protagonizará hoy, 11 de julio, un concierto-conferencia en la sala Pereda del Palacio de Festivales de Santander, dentro del XVI Encuentro de Música y Academia. Así, el público podrá acudir, a partir de las 20.30 horas, a una cita distinta en la que se comentarán y escucharán extractos de sus composiciones interpretadas por los jóvenes participantes en el evento, organizado por la Fundación Albéniz.

El acceso a la actividad será libre y los asistentes podrán ver cómo el público interactúa con los participantes del Encuentro sobre ejemplos musicales y extractos de diferentes composiciones suyas, que serán interpretadas por los jóvenes músicos. Krzyzstof Penderecki nació en Debica (Polonia) en 1933. Estudió composición con Artur Malewski y Stanislas Wiechowicz en la Academia de Música de Cracovia, de la que en 1958 fue nombrado profesor. Un año después, ganó todos los premios del II Concurso de Jóvenes Compositores de Cracovia.

Entre 1966 y 1968 dio clases en la Folkwang Hochschule de Essen. En 1972 fue nombrado rector de la Academia Estatal de Música de Cracovia y, entre 1973 y 1978 impartió clases en la Universidad de Yale, EE.UU. Se ha labrado una reputación en todo el mundo como director tanto de sus propias composiciones como de otras obras.

Su primera ópera, «Los demonios de Loudun», basada en la novela homónima, se estrenó en la Ópera Estatal de Hamburgo en 1969. Muchas de sus obras están inspiradas en las grandes tragedias de nuestro tiempo: «Threnos» (1960) recuerda a las víctimas de Hiroshima y el concierto para piano «Resurrección» los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Otras de sus obras tienen también asociaciones históricas, como «Réquiem polaco», con dos movimientos dedicados a las víctimas polacas de Auschwitz y del levantamiento de Varsovia de 1944, respectivamente, o «Ciaccona in memoriam Johannes Paul II». Algunas de sus composiciones de gran variedad de géneros son el resultado de su cooperación directa con solistas de renombre como Anne-Sophie Mutter (Concierto núm. 2 para violín «Metamorfosis»), Mstislav Rostropovich (Concierto núm. 2 para violonchelo y orquesta) o Boris Pergamenschikow («Concerto grosso»).

El interés del compositor se ha dirigido preferentemente hacia formas musicales a gran escala, particularmente la sinfónica. Su séptima sinfonía «Siete puertas de Jerusalén» se estrenó en 1997, y su octava sinfonía «Lieder der Vergänglichkeit», en 2005.

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